viernes, 10 de enero de 2014

Cuento corto: Textil Farolera


Textil farolera


Llegó tarde al bar, cuando las almas coreaban sus penas a gritos y parchaban sus cuores con lindas sonrisas de fiesta. Un ovillo de rostros amigos desenrolló el hilo del color de las palabras y las miradas conocidas que quedaron anudadas a la barra en un eterno abrazo. Enseguida metió púa el cantor: “con ese vestidito que yo te regalé…” y el corazón se le tiñó de remordimiento. Vi que salió a fumar un pucho. Imaginé al Sastre murmurando por lo bajo “confundí el desencanto con la verdad” mientras su sabio alfiler atravesaba un dobladillo. Los tangos, las milongas y los valses tejían silenciosas muecas y, poco a poco, el esplín agonizaba como una percha vieja en un ropero vacío. Al hartazgo de la rutina diaria lo cortaba la tijera de ese ritual nocturno en el que una cálida guitarra-manta cubría a todos igual pero diferente. 

Observé cómo alzó un corazón desnudo del piso. Lo hizo como quien encuentra su moneda de la suerte, bajo la luz roja de El Faro, yo fui testigo. (Será que la Verdad se disfraza a veces de Casualidad. Y ella, entre remeras, corbatas violetas, medias de red y un pañuelo, eligió lucir ese pintoresco broche. Uno igual -¡Igual!- al mío).
Cintia Barrionuevo (06/05/2012)
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Textil farolera by Cintia Analía Barrionuevo is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License.

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