Che, se armó revuelo porque un cantante de cumbia cantó tango en un programa muy pero muy popular de mi país. Otra descripción del hecho sería: un cantante de cumbia -El Pepo- hizo playback, mal, del tango "El Sueño del Pibe" y alguna gente se enojó. Supongo que es tan válido escandalizarse y patalear por esto como lo sería directamente no ver ese programa y no darle tanta trascendencia a la performance de un artista. Todos los días pasan muchas cosas malas. Asunto solucionado y demoslé para adelante que está complicado ganarse el mango en Argentina.
Pero no. Además de gente "sorprendida", también hay gente irritada. Sobre ellas me pregunto ¿Qué es lo que REALMENTE les causa estupor o disgusto?
Leí un argumento muy tanguero, obviamente una queja: "tal o cual es admirable, canta mil veces mejor y no está en la tele". Me duelen los ojos y, a la vez, me da risa. La TV es casi 100% basura, empezando por los noticieros, y por lo general tampoco le da mucho lugar al gotán. Eso también pasa en otros medios, salvo honrosas excepciones (el otro día conversaba con un platense sobre la ausencia de curiosidad periodística por las bandas o solistas del género que hay en una radio local muy importante...). El lugar se viene haciendo de a poquito. Una vez que ALGO relacionado con el tango aparece en un medio masivo, ¿se quejan públicamente como si se hubiese mancillado a la mismísima Nelly Omar o a Carlos Gardel? (Lo imagino y me da rabia que algún hijo de mierda se anime, pero ahora que recuerdo: escuché cantantes y músicos mancillar la figura de una colega el día que murió, cuando estábamos por darle el último adiós...).
Yo no veo TV y no me considero moralmente superior. Amo el Tango con locura y no me creo ni más ni mejor persona que mis conciudadanos. Cuando me entero que alguien que admiro o algo que me gusta tanto como el tango apareció en TV, me alegro. Ojalá este video se vuelva viral y tenga millones de hits. Pero eso no va a pasar....
Indagué sobre la vida de El Pepo. No por curiosidad artística, ya que su actuación no me conmueve en lo absoluto. Me motivó que cantara (o lo hagan cantar) ese tema en particular y me gustó pensar que hubo miles escuchando un tango que no es de los más remanidos... Quizás un chico o una chica que no escuchó nunca un tango, ni pisó nunca una milonga, después buscó en su celular este tema y lo escuchó por la Orquesta de Ricardo Tanturi.... Ella o él conocen ahora un tango que yo también conozco y, a veces, bailo. Estamos más cerca.
El Pepo, además de volverse un ídolo de la música tropical con versos como "su pollerita cortita dejo a la vista los flecos de la empanada sin depilar ", fue un adicto a la pasta base que estuvo más de seis años en cana y a quien cantar, de algún modo, lo salvó. El tipo tiene el mismo derecho que cualquiera a cantar este tango y, ojalá, se haya entusiasmado con lo que la letra de "El Sueño del Pibe" en particular relata. Que eso le haya pasado o no es harina de otro costal. Sólo me importa que se escuchen bandoneones en ese programa que no miro. Que esa historia haya podido ser contada ahí, en un escenario que me provoca más rechazo que interés.
Un ser humano a quien la música le dió razones para "salir adelante" en un contexto totalmente adverso como es el encierro, se merece mi respeto y mi empatía. Y si ese mismo ser, que encontró un escape a la autodestrucción, se canta un tango, para mi hay coherencia. Para mi ¡mejor!
(Pepo: esta no es tu cara oculta, todo está en la superficie.)
